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Las
mariposas monarca pasan el invierno en los bosques de
oyamel de Michoacán y del Estado de México
en colonias de hasta veinte millones de individuos,
después de haber cubierto más de cinco
mil kilómetros para dejar atrás las heladas
montañas de la región de los grandes lagos
de Norteamérica. Resulta un tanto difícil
imaginar a una mariposa de escasos centímetros
recorriendo 120 kilómetros en un día.
Y sin embargo, la mariposa monarca (Danaus pIexippus)
es capaz de ello.
La
monarca habita la franja fronteriza de Canadá
y los Estados Unidos durante el verano, cuando los días
largos y las altas temperaturas le permiten madurar
y reproducirse. Al terminar el verano, los días
se hacen más cortos y aparecen las primeras mariposas
de aire polar, causando una disminución drástica
de la temperatura La falta de control de la temperatura
interna y la escasez de alimento por el letargo invernal
en que entran las plantas de las que se alimenta la
monarca, la obligan a desplazarse a altitudes más
cálidas.
Hasta
la fecha se conocen tres rutas migratorias. Las monarca
que viven entre el Pacífico y las Montañas
Rocallosas se dirigen hacía el estado de California,
cerca de San Diego. Las poblaciones que habitan entre
el Atlántico y los grandes lagos cruzan los estados
de Carolina y Florida, para llegar a Cuba, aunque después
de ahí no se sabe con certeza hacía dónde
se dirigen. La tercera ruta es la que, a fines de septiembre,
parte de la zona ubicada entre las Rocallosas y los
grandes lagos, y baja hacia México por la Sierra
Madre Oriental, entra al Altiplano por las montañas
más bajas, para llegar a mediados de noviembre
a los estados de México y Michoacán.
En
su largo viaje, las monarcas empiezan a moverse cerca
de las 9:30 de la mañana y las 18:30 ya se les
ve en grupos 600 mariposas pernoctando en árboles
que encuentran a su paso. Durante el vuelo evitan montañas
altas y prefieren los valles abiertos por donde corren
los vientos que vienen del norte. Las mariposas se colocan
en las corrientes de aire ascendente, se dejan llevar
planeando, y aletean solamente cuando pierden el viento
o cambian de rumbo Si la corriente es muy fuerte pliegan
las alas en V para controlar la velocidad y la dirección
y las extienden por completo cuando ésta es muy
débil a fin de recibir e poco viento sobre toda
la superficie de las alas. Con esta técnica de
vuelo, la monarca recorre tres mil kilómetros
en aproximadamente 25 días.
La
mariposa monarca establece sus colonias en los bosque
de oyamel (Abies religiosa) de las laderas sur y "suroeste
de las montañas en donde haya algún arroyo
cercano, a más de 2,700 metros sobre el nivel
del mar. Las mariposas se agrupan durante las noches
y en los días nublados y con lluvia, en la franja
media de los árboles, en donde los vientos no
fluyen con fuerza y las temperaturas no son tan extremas.
El tapiz que forman sobre los troncos y los racimos
que cuelgan de las ramas permiten a las monarca conservar
el calor. Con frecuencia el exceso de ellas o los fuertes
vientos hacen que las ramas se desprendan regando un
sin número de mariposas por el suelo, dejándolas
expuestas al frío y la depredación, lo
que constituye la principal causa de mortandad. Se estima
que solamente la mitad de la población sobrevive
a la hibernación, lo cual significa una hecatombe
de millones de mariposas durante cada migración.
A
mediados de febrero, en que la temperatura aumenta y
los días se hacen más largos, las monarca
comienzan a aparearse, y la búsqueda de flores
para extraer el néctar se intensifica, pues hace
falta acumular energía para el regreso Este recorrido
se inicia a principios de marzo, cuando grandes grupos
de mariposas levantan el vuelo simultáneamente,
batiendo sus alas en un ruido sordo para encontrar alguna
corriente de aire ascendente y dar principio al viaje
de regreso.
A
mediados de marzo, en los santuarios sólo quedan
como testimonio los cadáveres de las mariposas
muertas, y los bosques de oyamel regresan a su antiguo
aspecto, aguardando el fin de año, cuando nuevamente
llegarán millones de mariposas monarca, repitiendo
este maravilloso fenómeno, de cuya continuidad
somos todos responsables.
No
fue sino hasta mediados de la década de los setenta
cuando se ubicaron los sitios de hibernación
de la mariposa monarca en México, lo que permitió
establecer las rutas migratorias que ésta sigue
al abandonar la zona fronteriza de Canadá y los
Estados Unidos.
Para
garantizar una verdadera protección en los santuarios
los árboles deben ser adultos y su densidad no
debe ser menor de 400 individuos por hectárea,
ya que, de no ser así, la temperatura disminuye
considerablemente, causando muertes masivas por congelación.
Asimismo, se ha estimado que el área mínima
de bosque bien conservado no debe ser menor de 10 Km2.
La
transformación de un bosque de oyamel en potrero
o con fines agrícolas afecta como por desgracia
ocurre en los bosques de oyamel de Michoacán
y Estado de México y a pesar de haber sido declara
reserva de la biosfera las zonas que comprenden los
santuarios, por lo que es necesario el establecimiento
de planes de manejo que contemplen el uso y la conservación
a fin de mantenerlos vivos.
El
25 de Mayo de 1980 se emite el decreto que protege a
la mariposa monarca en todo el territorio nacional.
Se establece por causa de utilidad pública, como
zona de reserva y refugio de fauna silvestre, a los
lugares donde la monarca hiberna y se reproduce.
De
acuerdo al decreto presidencial de creación de
reserva de la biosfera del 10 de noviembre del 2000,
existe una clasificación de tres zonas núcleo
y dos polígonos con una superficie de 13,551
has. Y la zona de amortiguamiento de 42.707 has, para
hacer un total de 56,259 has, que incluye los municipios
de Temascalcingo, San Felipe del Progreso, Donato Guerra,
y Villa de Allende en el Estado de México y Coatepec,
Senguio, Angangueo, Ocampo. Apoyo y Zitacuaro en Michoacán.
La reserva de la biosfera de la mariposa monarca en
el Estado de México comprende una superficie
de 16.309.has. de los cuales 4097 se consideran áreas
núcleo.
En
el Estado de México las áreas de hibernación
de la Mariposa monarca se localizan, dentro de una área
natural protegida. En los municipios de Donato Guerra.
Temascalcingo, San Felipe del Progreso y Villa de Allende.
Fuera de esta zona sin protección se encuentran
los municipios de Temascaltepec. Valle de Bravo y Amanalco
de Becerra. El lugar se conoce como Piedra Herrada del
ejido de San Mateo Almomoloa del municipio de Temascaltepec.
La monarca se encuentra en áreas montañosas
pobladas principalmente en bosques de oyamel, pinos,
ailes y algunas especies que forman el sotobosque.
Con
estos decretos se protegieron los principales santuarios
y con ello el fenómeno migratorio, al establecerse
una veda total e indefinida a la explotación
forestal y del aprovechamiento de la flora silvestre
de la zona núcleo, que son las que albergan a
los bosques de oyamel mejor conservados.
El
decreto de Reserva Especial de la Biosfera Mariposa
Monarca establece que no se autorizará la ejecución
de obras públicas o privadas dentro de las zonas
núcleo, entendiendo por ellas a los territorios
que constituyen el hábitat indispensable para
la permanencia del fenómeno migratorio de la
mariposa monarca y el banco genético de las diversas
especies que ahí habitan. En estas zonas las
únicas actividades permitidas son las de investigación;
a pesar de esto se esta construyendo una carretera que
lleva directamente a el santuario del Rosario.
Los
proyectos de obras públicas o privadas que pretendan
realizarse dentro de las zonas de amortiguamiento (aquellas
que se destinan a proteger las zonas núcleo del
impacto exterior y en donde se pueden realizar las actividades
económicamente productivas y que puedan producir
deterioro ambiental, deberán ser presentadas
a la Semarnat para su estudio y, en su caso, aprobación.
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