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Actualmente, existe un fuerte consenso científico
de que el clima global se verá alterado significativamente,
en este siglo, como resultado del aumento de concentraciones
de gases invernadero tales como el dióxido de carbono,
metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos (Houghton
et al., 1990, 1992).
Estos gases están atrapando
una porción creciente de radiación infrarroja
terrestre y se espera que harán aumentar la temperatura
planetaria entre 1,5 y 4,5 °C. Como respuesta a esto,
se estima que los patrones de precipitación global,
también se alteren. Aunque existe un acuerdo general
sobre estas conclusiones, hay una gran incertidumbre con
respecto a las magnitudes y las tasas de estos cambios
a escalas regionales.
Asociados
a estos potenciales cambios, habrán grandes alteraciones
en los ecosistemas globales. Trabajos científicos
sugieren que los rangos de especies arbóreas,
podrán variar significativamente como resultado
del cambio climático global. Por ejemplo, estudios
realizados en Canadá proyectan pérdidas
de aproximadamente 170 millones de hectáreas
de bosques en el sur Canadiense y ganancias de 70 millones
de hectáreas en el norte de Canadá, por
ello un cambio climático global como el que se
sugiere, implicaría una pérdida neta de
100 millones de hectáreas de bosques (Sargent,
1988).
Aún
así, hay una considerable incertidumbre con respecto
a las implicaciones del cambio climático global
y las respuestas de los ecosistemas, que a su vez, pueden
traducirse en desequilibrios económicos. Este
tema será de vital importancia en países
que dependen fuertemente de recursos naturales.
Con
respecto al impacto directo sobre seres humanos, se
puede incluir la expansión del área de
enfermedades infecciosas tropicales (Becker, 1997),
inundaciones de terrenos costeros y ciudades, tormentas
más intensas, las extinción de incontables
especies de plantas y animales, fracasos en cultivos
en áreas vulnerables, aumento de sequías,
etc. (Lashof, 1997).
Por
lógica muchos científicos piensan que
a mayor concentración de gases con efecto invernadero
se producirá mayor aumento en la temperatura
en la Tierra. A partir de 1979 los científicos
comenzaron a afirmar que un aumento al doble en la concentración
del CO2 en la atmósfera supondría un calentamiento
medio de la superficie de la Tierra de entre 1,5 y 4,5
ºC.
Estudios
más recientes sugieren que el calentamiento se
produciría mas rápidamente sobre tierra
firme que sobre los mares. Asimismo, el calentamiento
se produciría con retraso respecto al incremento
en la concentración de los gases con efecto invernadero.
Al principio los océanos más fríos
tenderán a absorber una gran parte del calor
adicional retrasando el calentamiento de la atmósfera.
Sólo cuando los océanos lleguen a un nivel
de equilibrio con los más altos niveles de CO2
se producirá el calentamiento final.
Como
consecuencia del retraso provocado por los océanos,
los científicos no esperan que la Tierra se caliente
todos los 1.5 - 4.5 ºC hasta hace poco previstos,
incluso aunque el nivel de CO2 , suba a más del
doble y se añadan otros gases con efecto invernadero.
En la actualidad el IPCC predice un calentamiento de
1.0 - 3.5 ºC para el año 2100.
La temperatura media de la Tierra ha crecido unos
0.6ºC en los últimos 130 años
Los
estudios más recientes indican que en los últimos
años se está produciendo, de hecho, un
aumento de la temperatura media de la Tierra de algunas
décimas de grado. Dada la enorme complejidad
de los factores que afectan al clima es muy difícil
saber si este ascenso de temperatura entra dentro de
la variabilidad natural (debida a factores naturales),
o si es debido al aumento del efecto invernadero provocado
por la actividad humana.
Para
analizar la relación entre las diversas variables
y los cambios climáticos se usan modelos computacionales
de una enorme complejidad. Hay diversos modelos de este
tipo y, aunque hay algunas diferencias entre ellos,
es significativo ver que todos ellos predicen relación
directa entre incremento en la temperatura media del
planeta y aumento de las concentraciones de gases con
efecto invernadero.
"el conjunto de evidencias
sugiere un cierto grado de influencia humana sobre el
clima global"
Consecuencias
del cambio climático
No
es posible predecir con gran seguridad lo que pasaría
en los distintos lugares, pero es previsible que los
desiertos se hagan más cálidos pero no
más húmedos, lo que tendría graves
consecuencias en el Oriente Medio y en Africa donde
el agua es escasa. Entre un tercio y la mitad de todos
los glaciares del mundo y gran parte de los casquetes
polares se fundirían, poniendo en peligro las
ciudades y campos situados en los valles que se encuentran
por debajo del glaciar. Grandes superficies costeras
podrían desaparecer inundadas por las aguas que
ascenderían de 0,5 a 2 m., según diferentes
estimaciones. Unos 118 millones de personas podrían
ver inundados los lugares en los que viven por la subida
de las aguas.
Tierras
agrícolas se convertirían en desiertos
y, en general, se producirían grandes cambios
en los ecosistemas terrestres. Estos cambios supondrían
una gigantesca convulsión en nuestra sociedad,
que en un tiempo relativamente breve tendría
que hacer frente a muchas obras de contención
del mar, emigraciones de millones de personas, cambios
en los cultivos, etc.
Estas
conclusiones han llevado a una reacción gubernamental
mundial, se ha expresado en numerosos estudios y conferencias,
incluyendo tratados enfocados a enfrentar y en lo posible
solucionar la crisis.
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